Prólogo
Toda semilla empieza en la oscuridad

Los universos nacen de otros universos, generación tras generación.
Y todos nacen listos para recibir las chispas de la vida.

Con las primeras estrellas se encienden otras chispas: los abstractos.
No están hechos de materia, sino de conciencia.

Los más antiguos son jardineros que ya guiaron muchos mundos hacia la vida.
Un día se reunieron en torno a una estrella joven. Su nombre era Velar.

A su alrededor, el polvo esperaba volverse un mundo. Namar.
Y te lo confiaron a ti.
No haces milagros. Como todo jardinero, preparas, apaciguas… y esperas.













